lunes, 1 de diciembre de 2014

Múnich y Baviera en coche. Salzburgo.

Qué mejor manera de empezar Diciembre, con el frío que hace, joder, que recordando el último día de nuestro viaje por Baviera.

El jueves por la mañana (no muy temprano) tomamos rumbo a Austria en nuestro flamante Jaguar (de alquiler). Casi no hay obras para salir de Múnich, pero llegando a la frontera sí que encontramos algo de atasco. Por el camino vemos el lago Chiemsee, que es enorme, aunque no paramos. El paisaje vuelve a ser alpino, muy tirolés y verde. Paramos en una gasolinera antes de entrar en Austria a comprar la vignette, que es el peaje que hay que pagar para usar las autopistas austriacas. En los carteles de la caja de la gasolinera está muy bien explicado, y compramos la de diez días (que es el tiempo mínimo) y nos cuesta 8'50€. De vuelta al coche la pegamos bien en el parabrisas delantero del coche, se parece a la pegatina de la ITV española. Seguimos el camino y a los pocos kilómetros el GPS nos da la bienvenida a Austria. Salzburgo está muy cerca de la frontera, a pocos kilómetros. Buscamos un parking cuando llegamos y lo dejamos en el más cercano al centro, justo dentro del macizo rocoso que rodea el centro. Nos cuesta 8'60€, el más caro de todo el viaje.

Paisajes tiroleses.

Carteles en las gasolineras para comprar la vignette.
Salimos del parking y justo estamos al lado del abrevadero de caballos, pero es una pena porque está en obras y los andamios lo afean un poco. Andamos a lo largo del macizo hasta encontrar el ascensor que sube hasta arriba para ver las vistas de la ciudad. Es un poco complicado de encontrar porque la entrada al museo es la misma que la entrada al Museo de lo Moderno. Cuando damos con ello, en la taquilla compramos la entrada para subir en el ascensor, y el taquillero me pregunta si sólo queremos subir y yo pienso que se está quedando conmigo, pero luego vemos que hay entrada one way y round trip. Nos cuesta 3'40€ ida y vuelta. Las vistas desde arriba merecen la pena, son espectaculares. La ciudad me encantó, y a ello contribuyó en gran parte estas vistas que fueron mi primera impresión de la ciudad.

Vistas del casco antiguo con la fortaleza al fondo.

Otra vista de la ciudad.

Precios y horarios del ascensor Monchsberg.

Entrada al ascensor.
Al bajar paseamos un poco por la orilla del río y cruzamos a ver los jardines del palacio Mirabell, que es donde rodaron algunas escenas de Sonrisas y Lágrimas. Nos cachondeamos un rato porque ayer vimos en Wikipedia que en América Latina se tituló La Novicia Rebelde. Volvemos hacia el centro y comemos en una terraza en la calle paralela a la famosa calle de las tiendas. Un escalope, una ensalada con pollo y dos cervezas (calientes arrrggghh), por 25€. Hace mucho calor, pero dentro del sitio no hay aire acondicionado y la gente está fumando (lo que nos llama mucho la atención), así que comemos fuera a la sombra, pero con bastante calor también.

Vistas desde el río.

Jardines del palacio Mirabell

Getreidegasse
Después de comer continuamos nuestro paseo por el centro, vemos las famosas plazas, la catedral desde fuera (porque hay que pagar para entrar), la Residenz, nos sentamos un rato en el abrevadero. Vemos la plaza de Mozart, su casa natal y el ayuntamiento. Para merendar tomamos dos capuchinos y un trozo de tarta sacher en uno de los patios, porque era uno de mis propósitos en Salzburgo (muy rica la tarta, por cierto), nos sale por 7'80€.

Kapitelplatz.

La plaza de Mozart.

La casa natal de Mozart.

Cafés y tarta Sacher.

El ayuntamiento.
Volvemos a recoger el coche y de vuelta a Múnich paramos a ver el lago Chiemsee. Primero paramos en Priem am See que es desde donde salen los barcos para ver el castillo de Luis II que está en una isla en el medio del lago. Después nos acercamos a Felden, desde donde se percibe mejor lo gigante que es el lago. Hay gente tomando el sol en el césped y bañándose en el lago. Me da mucha envidia, pero no hemos traído bañadores.

Lago Chiemsee

Barcos en el lago.

Embarcadero en el lago.
De vuelta en Múnich descansamos un rato en el hotel y luego vamos a cenar a Hofbrauhaus, nuestra última cena en Alemania. Está muy lleno, pero también es el día que vamos más tarde, son las nueve ya y casi todo el mundo está cenando. Encontramos sitio en el biergarten. Cenamos un codillo, unas vienesas, tres Hofbrau original y un apfelstrudel, por unos 50€ aproximadamente. El camarero es italiano y no muy eficiente, pero al final cenamos bien. En nuestra mesa se sienta una familia que parecen japoneses, pero Dani pega hebra con el padre de familia y al final resulta que son tailandeses y muy majos. Volvemos dando un paseo al hotel y terminamos de hacer la maleta, ya que al día siguiente volvemos a casa. Me da pena porque lo he pasado muy bien, he visto cosas que me han encantado, sobre todo Salzburgo, y las vacaciones con Dani siempre son muy divertidas y tranquilas.

Lo mejor de todo es que me vuelvo a España embarazada de nuestra niña, aunque eso no lo descubriré hasta unas semanas después del viaje :P

Las entradas sobre el viaje a Munich y Baviera en coche:
Preparativos y presupuesto.
Múnich (I).
Múnich (II).
Castillo de Neuschwanstein.
Ratisbona.
Núremberg.
Salzburgo.
Cerezas, comidas, cochazos y resumen.

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